Querido mortal, sígueme...

6 de septiembre de 2012

Tic, tac, las horas pasan y el tiempo se nos va...

Y tú no te das cuenta, pero se nos escapa el verano de las manos....


Se llama tiempo y te recomiendo que no intentes detenerlo y menos aún pararlo. Ver con impotencia pasar las agujas del reloj, no evitará que se paralizen eternamente, te lo aseguro por experiencia. ¿Sabes que? Recuerda tu pasado, vive tu presente y no pienses en el futuro. Solamente preocúpate de reír siempre, de soñar las veinticuatro horas del día, si es necesario, de llorar en hombros que realmente te acojan de verdad, de besar y amar como si fuese la última vez en tu vida. No pierdas el tiempo, no lo malgastes. O te arrepentirás de haberlo derrochado. Porque como bien dicen, “el tiempo es oro”. Jamás cometas el grave error de ser infeliz el resto de tus días, no lo permitas. Huye de esos días tristes, espera tranquilo las tormentas que se ciernen sobre ti, porque finalmente saldrá el sol. No vivas la vida en blanco y negro, ¡vívela en color! No te escondas detrás de una mascara ante los demás y ni te preocupes por el que dirán.

 Preocúpate de una cosa tan fácil como es vivir.
Vive tu vida.
Sandra