Dame una hoja y un papel y te escribiré todo lo que pase por
mi mente, mis miedos, mis ilusiones rotas, hasta mis emociones. Todo,
absolutamente todo te lo escribiré. Llegarás a leerme hasta tal punto, en el
que te sentirás en mi propia piel, no te preocupes, caerán las lagrimas de tus
ojos si eres sensible y sentirás ese dolor punzante en tu corazón si todo lo
que lees, hace un tiempo lo sufriste. Hoy puedo escribirte los versos más tristes
y mañana darte alas y pasado mañana robártelas. Escribo para liberar mi alma,
para sentirme viva, para aclarar todo
aquello que no encaja en mi vida o para que mentir, para contar todo aquello que de este mundo me aniquila cada día. Orgullosa y sensible, adolescente para la
mayoría incomprensible. Escribo todo aquello que no me atrevo a veces a contar y la mayoría de las veces escribo, para soñar un poco más. Pero realmente escribo para sentir la
libertad. Sí, esa de la que muchos hablan, pero que pocos han podido llegar a
tocar.
Escribir, para sentir.
Y como muchos decís... Siento, luego existo.
Sandra
Sandra
