Querido mortal, sígueme...

1 de noviembre de 2014

Ya no dueles


Hoy me he dado cuenta de que ya no dueles. Las heridas son cicatrices pero ya están más que curadas. Ya no me quedan lágrimas, ni miedos, tampoco esperas. Sólo me quedan buenos recuerdos, pero también decepciones. Y es que la vida no es tan bonita como nos la pintan, porque no siempre se vive en color y no siempre se gana. Con el paso de los días he aprendido que las promesas es mejor no escucharlas, asi que la próxima vez que escuche alguna me taparé los oídos. Hace unas semanas ya que decidí dejar escapar las mariposas que revoloteabán por mi estómago porque ya no eran las de antes y se estaban asfixiando, ahora son libres. Y yo también. No tengo nada que me ate no hay barreras, ni peros que se interpongan en mi camino porque tengo más fuerzas que nunca y pienso forjar mi destino. Me he encontrado. No soy la que antes era, soy una mejor versión. Valoro aún más cada risa, cada instante y cada segundo irrepetible que vivo.

Errores, lecciones y caídas así es mi vida.

                                                     Y así quiero que siga siendo.  

                                                                                      Y ésta es la última vez que te escribo.


Sí, he vuelto queridos mortales y esta vez prometo ya sí que sí, que vuelvo y no voy a desaparecer durante meses, me he propuesto volver a escribir como antes y a sentir cada palabra que escriba, me he propuesto reavivar el blog pero sobretodo a mí.

¡Vengo con más ganas y quejas que nunca queridos mortales vengo para quejarme!
Image and video hosting by TinyPic