Y ella... suspira, respira e inspira.
Se asoma a la ventana pero no encuentra lo que buscaba y al
instante se entristece su cara, su sonrisa desaparece y siente que lo
de ahí dentro con el paso de los días cada vez más y más se
estremece. Solo anhela con la llegada de ese día, de esa mirada, de
esa sonrisa. Echa de menos todo,
absolutamente todo, cada abrazo, cada tonto enfado, cada minuto a su lado. Echa
de menos sentirse protegida e invencible con él. Echa de menos
cogerle de la mano, mirarle fijamente, sonreír y volverse antes
de que él se haya enterado. Lo que daría por escuchar ahora
mismo su voz, su respiración o hasta incluso
escucharle silbar una canción. Ojalá estuviese tanto en su realidad,
como en su mente y sueños está.
"Sin él... las
horas se pasan lentas, sin él... cada día se siente más muerta"
Sandra
