
Me miras, te miro, sonrío. Mientras que te susurro te quiero al
oído. Me pierdo en tu mirada y me vuelvo a perder una y otra vez, hoy y mañana
también. Es imposible decirte en palabras lo que siento a tu lado. Pero voy a contarte unas cuantas cosas que seguro que desconocías
de mí y se que en tu mente, perdurarán para siempre. Quiero que sepas que
los huecos de tu mano y de la mía, encajan a la perfección. ¿Casualidad? No lo
creo, la verdad. Quiero que sepas que me acuesto y levanto pensando en tí y que
al despertar, me desilusiono porque durmiendo a mi lado no estás. Quiero que
sepas que cada vez que te susurro que te quiero, es porque realmente lo siento,
yo nunca hablo de mis sentimientos en vano. Quiero que sepas, que sufro cuando
tu olor se queda en mi impregnado, porque es una engañosa sensación de que te
tengo cerca. Quiero que sepas que cada día me enamora tu sonrisa un poco más y
que ya no me importa si te ríes de mi o conmigo. Porque solo quiero verte
feliz. Quiero que sepas que me vuelvo
cada vez un poco más loca, no lo niego, pero soy feliz así y no lo cambiaría por nada. ¿Que te
necesito? Sí…aquí…conmigo. ¿Que quiero verte otra vez nada mas despedirme de tí? Pues por supuesto que sí.
Decirte, que un par de palabras tuyas provocan en mi felicidad para todo el día. Contarte, que me encanta besos robarte. Susurrarte, que amarte, si que es un arte. Y
podría seguir y seguir escribiendo cosas de tí, pero prefiero demostrártelas. Ya solo me importan tus palabras,
tu voz, tu respiración, el sonido de los latidos de tu corazón… y es que desde
que te conocí, el mundo, el tiempo y todo se paró a mi alrededor.
¿Me echabais de menos?
Perdonad mi tardanza, en publicar la entrada,
queridos mortales os deseo Feliz Navidad y fiestas.
Deciros que el 15 de diciembre cumplí un año con el blog
y agradeceros los comentarios y el seguirme cada vez que publico.
¡Os envio mucha felicidad!