El truco está en no esperar nada de nadie. Simplemente para no derrumbarte, cuando lo que anhelabas no se ha cumplido. Es difícil, no hacerse ilusiones, para los que vivimos en las nubes. Bueno no es difícil, es imposible. El problema no es ese, sino cuando tu deseo no se cumple, la decepción te inunda y las ilusiones se rompen. Y duele tanto saber que jamás se cumplirán, saber que en realidad estuviste perdiendo el tiempo. A veces lo correcto es no ilusionarse ni adelantarse a acontecimientos, que puede que jamás ocurran. Es mejor que nos pillen desprevenidos y así llevarnos una grata sorpresa.
Aunque tampoco está mal que despeguemos los pies de la tierra
y soñemos durante unos escasos minutos.
Debo comentarios, tened paciencia.
Gracias a los que me comentáis y leéis siempre, de verdad.
A partir de ahora comenzare a publicar más a menudo.
Sandra